La chupa ¿Esa gran aliada?

Esta es una de las dudas que nos plantean muchos padres en nuestra escuela infantil.

Sin embargo la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO) nos dice que siempre y cuando se retire antes de los 24 meses, el chupete no provocará malformaciones bucodentales. La SEDO insiste en que es importante retirarlo antes de que el niño cumpla dos años, porque un uso prolongado más allá de esta edad puede causar malformaciones en la boca y los dientes.

Consejos para un uso correcto de la chupa:

Emplear el chupete como método para evitar la succión del dedo, que tiene unas secuelas más graves en la salud bucodental del niño.

Ajustar el tamaño del chupete en relación a la boca del bebé, porque si no es adecuado potenciará que se puedan generar deformaciones.

No mojar el chupete en azúcar, zumo o miel.

No utilizar el chupete para retrasar una comida.

Consejos para ayudar a nuestro hijo a dejar el chupete

Empezar a quitar el chupete durante el día, en determinadas situaciones. Si  pregunta, explicarle con palabras sencillas por qué no es bueno que lo use tanto ahora que ya no es un bebé.

Si identificamos las situaciones en las que nuestro hijo necesita el chupete, podremos ofrecerle una alternativa, como algún muñeco, un peluche… y anticiparnos a esas situaciones para que esté más tranquilo. No acudir a él como primer recurso ante el llanto.

Tal vez el momento más duro para dejar la chupa sea el de dormir. Si el niño no se tranquiliza por la noche, deberás acompañarlo, acariciarlo, y quizás contarle un cuento para que se relaje.

Se puede preparar un “ritual” o fiesta para despedir al chupete, es un truco sencillo que suele funcionar con muchos niños. Se puede recurrir al “hada de las chupas” que se las lleva a otros bebés más pequeños que lo necesitan.

Si se está atravesando por una situación de cambio importante (mudanza, entrada al colegio, nuevo hermano), mejor posponer el abandono de la chupa, ya que sería un cambio más en el proceso y podría causarle estrés.

La clave defiinitiva

La clave para favorecer que tu hijo abandone el chupete está en controlar los tiempos, ir reduciendo su uso y prepararse la mayoría de veces para un adiós difícil. En otras ocasiones, nos sorprenderá que nuestro hijo se desprenda del chupete con una facilidad pasmosa, lo cual puede suceder sobre todo si se acostumbró tarde a él.