Creando creatividad

La creatividad siempre está implícita en nuestras vidas. Cuando somos niños la integramos de manera natural y libre. Conforma un lenguaje que fluye a través del movimiento, la palabra y la imagen.

Cuanta más actividades artísticas realicen los niños desde edades tempranas, fomentaremos en ellos la sensibilidad y una manera sana de crecer como personas.

El arte crea conciencia sobre las emociones, sensaciones y algunos de nuestros conflictos internos,  haciendo que salgan al exterior de manera libre y espontánea.

El arte es un proceso de sensibilización ante la vida. El niño va encontrándose a sí mismo a través de las manifestaciones artísticas descubriendo poco a poco lo que más le gusta, y a la vez, nosotros aprendemos de ellos y los vamos conociendo más.

En los primeros años, el arte potencia el pensamiento creativo, crítico, reflexivo, es una herramienta para que aprendamos, nos sintamos animados y con ganas de innovar, de ahí la importancia de que estimulemos a los niños desde la primera etapa de educación infantil de 0 a 3 años, en las que el niño tiene una plasticidad y libertad mental, que se irá afianzando a lo largo de su vida.

Es importante experimentar con diferentes texturas, tipos de pintura, aguadas, más densas, con materiales diversos, realizar bailes, cantar, moverse libremente, investigar y observar la naturaleza y crear incluso con ella, transformándola.

El arte también puede ser una buena vía de comunicación entre padres e hijos, a través del juego se interactúa, la confianza y la diversión van creando un vínculo fuerte de afectividad y afinidad entre ellos.

La práctica de cualquiera de las artes aumenta la autoestima, confianza, capacidad de expresarse y estimula todos los sentidos. Todo ello debe realizarse a través del juego generando un vínculo con los otros, ya que se relacionará siempre con el disfrute.

Explorar, observar, comunicar, tocar, pintar, dibujar, y moverse en libertad son las claves para un futuro creador de creatividad.

guarderia La Vaca Paca